sábado, 26 de diciembre de 2009

Cuerpo sano mente enferma


Aller fue una noche de las que lo pocos que recuerdas lo flipas en colores, fue sublime.

Todo comenzo con una fiesta sorpresa para un amigo, cuyo cumpleaños esta cercano temporalmente.



El plan era cenar en una casa, para luego ya salir y tal, lo tipico, solo que aderezado con la magnifica lluvia. Una locura. Empezaron a caer litros, lasaña, maravillosa, riconuda (Garfield maneja tioooos), y aperitivos, frutos secos, patatas, globos con forma de polla, valla, una recepcion con piscobilis.



Entonces estubimos de tertulia, muchas risas, y eso que solo bebimos cerveza y vino, grandes aplausos y discursos, un poco de guitarra, y al fin salir a los bares.



Fuimos al perro, y aunque la cosa estaba un poco muerta nos animamos entre nosotros porque era ncesario aguantar toda la noche.



Jarras bien frias, buena musica y poco mas era lo que necesitabamos, en pocos momentos estabamos aostiando al cumpleañero contra una pared como señal de aprecio, y haciendo un pogo bastante bestia para el tamaño del local.



Pero entoces, patapaf, aparecio una persona nada deseada y un tanto molesta, a la que le quite un pañuelo que llevaba, y al poco estaba acosandome con sus dedos, con la consecuencia de una ostia bastante sonora en la cara, que desemboco en la calle dandonos de ostias, se supone que en broma, aunque yo no lo veo asi. De hecho el tio me araño la frente y ahora parezco un puto harry potter, en el que voldemor es algo mas torpe. Aunque es una anecdota graciosa, los dos en el suelo mojado pegandonos.



El caso esque decidimos ir a la who, y conseguimos que todo el sequito accediera a venir, una gran cosa la verdad. Y ese camino fue, sin duda, para mi, lo mejor de la noche.

Una persona de los que ivamos, llevaba petardos de esos pequeños, cosa que da mucho juego cuando hay charcos, pues salpicar es algo genial, simplemente genial, y estubimos poniendolos en porteros automaticos, buzones, y demas sitios graciosos. Luego encontramos un semi paraguas, y lo digo porque solo tenia la parte de arriba, y es comico como se transforma eso en una pelota con un par de mentes extraviadas, pero en el fragor del juego y con el suelo mojado, una carrera con curva acabo con un culazo en el suelo, provocando las carcajadas entre todos, y el enfado que lleva a tirar nuestra fuente de diversion a un balcon.

Pero aun queda lo mejor, porque en el siguiente contenedor encontramos un paraguas entero, algo destartalado, pero completo, aunque por poco tiempo, porque en el primer rifirrafe quedo dividido en dos, como el pico de un colchon. En esto la parte divertida, la de la tela, quedo enganchada en un arbol, era casi imposible recuperarla ni meneando el arbol ni escalandolo pues esto era practicamente imposible por su corteza mojada.
Entonces llego la magnifica idea, me subire en los hombros de un colega y lo alcanzare, pero no, joder, me faltaban escasos centimetros, asi que me impulse, agarre el paraguas, pero hice perder el equilibrio a mi compañero, pegando una ostia momumental. Pero el alcohol se ocupo de que siguiese funcionando y jugando. El paraguas hay que decir que se quedo en un arapo, totalmente inservible.
Ya cerca de la gran via encontramos una especie de puesto, en el que Jaime tubo la necesidad de subir, mojandose el culete, pero lo mejor fue el momento de bajar, en el que resbalo e intento agarrarse a algo, incluido Dani, pero no encontro alluda, tropezando y callendo con voltereta y mucho agua.

Sublime. Ya finalmente llegamos a la Who, todos metidos bajo mi paraguas, unas 5 personas, que pareciamos una legion de esas con formacion tortuga.
Y en la who todo normal, lo tipico beber y ostias, pero lo extraño esque encontre en mi bolsillo una chapa de la caixa, de una sucursal que no se como llego alli, dios.



Finalizamos la noche por la mañana comiendo churros, lo bueno es bueno.
En general sublime.

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