Ahora he decidido, bueno el lunes, que soy rápido de la ostia, cambié de mentalidad. A tomar por culo.
Pero también pensé que pasa una cosa, desde hace siglos, y es que nuestra moralidad nos tiene cogidos por los cojones/ovarios. Demasiado pensar, demasiado no está bien, y eso nos quita disfrute.
Pero quien soy yo para rebatir tantos años de religiosidad extrema.
Bueno quiero dedicar esta entrada y agradecer a ese amigo que sin decir nada hace que me sienta mejor y me olvide, y me deja pudrirme por dentro cuando lo necesito. Gracias por entenderme, aunque no leas esto.
Y fuera sentimentalidades, me quiero ir de fiestaaaaaaaa.


Tururu
ResponderEliminar