miércoles, 11 de mayo de 2011

A cada segundo.

Necesito tener algo en el futuro cercano que esperar. Algo que me incite a seguir adelante. Si no, me estancaría. Son pequeñas metas. Porque mi fuerza de voluntad a largo plazo, digamos que es algo más que débil.

Así, aún esperando cosas que pasarán en un par de semanas (cosas que deseo fervientemente que lleguen), también necesito un horizonte a cercanas horas, o minutos, que me haga decir: "Coño, levanta, mira el mundo, adelante".

Y últimamente me suelo levantar tremebundamente feliz.

2 comentarios: