Dime, ¿que esperabas de mí? Pues creo que nunca he escondido lo que soy. Si acaso lo que quiero. Aunque, aun ahora pienso, que no era relevante.Tengo mi cuevecita. Es una cueva con mucha humedad, con hongos en las paredes, con bichos probablemente venenosos, pero que habitualmente me respetan. No me pidas, al menos ahora mismo que salga de aquí. Porque la temperatura es agradable. Y fuera..., es inestable.
Tampoco lo veas como un retiro total. Aquí puede entrar quien quiera, siempre que acerte el santo y seña. No es dificil. Otros han entrado antes.
Bueno, todo esto venía a ser una metáfora mal conseguida. Os deseo un feliz verano.
Jugando al despiste, siempre.


Vivir dentro de ti.
ResponderEliminar