Érase un hombre cansado de cargar con su pene. Y tan cansado estaba, que un día se lo cortó. Y tan harto estaba de él, que lo arrojo a un pozo, para nunca más encontrarlo.De vuelta a casa se desangró.
A partir de ahora, no siempre escribiré lo mismo en blog que en fotolog, porque me da la gana.


No hay comentarios:
Publicar un comentario