Somos unos perdidos. La escoria de la sociedad. No nos quieren ni ver. Pero aún así, con todo eso a la espalda, somos bastante felices, porque somos los primeros, los pioneros en disfrutar de las cosas más pequeñas, los mejores desperdiciando un tiempo del que no disponemos.Y eso les molesta, nos tienen envidia, porque no son capaces de pasar una noche lluviosa buscando estrellas fugaces en el cielo, porque atentamos contra la sensatez y no nos importa demasiado. Porque nos contradecimos a nosotros mismos. Ya les gustaría a ellos.
Y es que me niego a que me quiten lo que aún no tengo.


QUE NO TE LO QUITEN. Y QUE NO ME LO QUITEN. claro.
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