
He pasado toda la noche esperándote, sin saber a ciencia cierta cuando ibas a volver, y tenía frío. No se si serán las sustancias, o algo dentro de mi, pero no me ha importado estar aquí, y mañana me marcho. Me marcho. Me marcho. Y quiero verte una vez más. Tú ni siquiera te darás cuenta de mi presencia, me atrevo a especular, ya que esto resulta un tanto extraño incluso para mi. Solo quería una sonrisa. Esa sonrisa que me devuelve la vida, y que luego me destroza por dentro. Quiero que me vuelvas a dar tu sonrisa. Que no la escondas. Odio que cualquier persona esconda la sonrisa, y tú especialmente. Porque aquí no tengo nada más. Y tengo frío, y no llegas, y tampoco quiero dormir, ya que se que no estás durmiendo, estás dándoles a otras persona tu sonrisa (y probablemente algo más), y me jode. Y me duermo. En el frío, y enfermo. Pero cuando llegas despierto, pero solo soy capaz de ver tu pelo entrando en tu casa. Y me voy. Y quiero volverte a ver.
(Estas entradas no se corresponden al momento actual de mi vida,
han sido escritas en el transcurso de mi estancia en otro lugar,
así que si os queréis sentir identificados, o algo,
es vuestro problema.)


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